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DÍA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN 2015, RETOS Y REALIDADES

En el marco del “Día Mundial de la Alimentación” celebrada desde 1945 cada 16 de octubre, el cual éste año tiene como eslogan “Protección social y agricultura para superar la pobreza”, es imperativo reflexionar sobre los avances obtenidos en cada país sobre el cumplimiento progresivo del Derecho a la Alimentación Adecuada –DAA-, el cual hace referencia a que “El derecho a la alimentación adecuada se ejerce cuando todo hombre, mujer o niño, ya sea sólo o en común con otros, tiene acceso físico y económico, en todo momento, a la alimentación adecuada o a medios para obtenerla”, para el caso de la Región Trifinio (El Salvador, Guatemala y Honduras) aún existe mucho camino por recorrer. 

Si bien es cierto, los Estados han realizado esfuerzos para mejorar la situación de la Seguridad Alimentaria y Nutricional –SAN- de las poblaciones más vulnerables, todavía se encuentran grupos de personas vulnerables a padecer hambre, cuyo impacto trasciende del hecho que un ser humano carezca en momentos determinados de un requisito tan básico e imprescindible para la vida, como es la alimentación.

Considerando que los derechos humanos fueron reconocidos formalmente a partir de la Declaración Universal de Derechos Humanos en 1948, han pasado ya 67 años y algunos Estados aún no reconocen el DAA como parte de su catálogo de derechos fundamentales en la Ley Primaria o Constituciones, caso específico El Salvador.

Si bien es cierto que la realización del DAA debe ser progresiva, los porcentajes de desnutrición crónica en niñas y niños menores de cinco años, aún son altos en países como Guatemala, Honduras y El Salvador respectivamente, sumado a un latente crecimiento en casos de sobrepeso y obesidad en sus poblaciones.

¿Entonces qué debe hacerse? a nivel de cada país, deben generarse las condiciones necesarias para que toda persona, pero principalmente aquellos con problemas de acceso a alimentos o medios para obtenerlos, puedan contar con éstos en cantidad y calidad en sus mesas. Así mismo, los procesos deben ir acompañados de educación alimentaria y nutricional, con mensajes que contribuyan a mejorar los métodos de producción, protección de los suelos y mantos acuíferos, manipulación de los alimentos y el consumo adecuado de los mismos, entre otras.

Es reconocido el avance que han tenido muchos países en esta temática debido al compromiso sólido con la aplicación de herramientas de protección social; lo que ha permitido contribuir a la erradicación del hambre y la malnutrición al convertirla en una prioridad política.

Las familias de la Región y del mundo entero enfrentan actualmente los problemas socio ambientales a raíz del cambio climático, sintiéndose fuertemente con las sequías prolongadas provocadas por el fenómeno “El Niño”, impactando directamente en los cultivos de subsistencia de dichas familias.

Es importante fortalecer a los gobiernos locales, mediante la formación, asistencia técnica e inversión pública enfocada en programas de SAN y DAA, que permitan generar las condiciones de sus habitantes y lograr un desarrollo humano desde lo local. Sin embargo, un latente problema que enfrentan los gobiernos municipales es la designación presupuestaria Estatal a las municipalidades es muy baja, limitando la intervención, y focalizando al máximo los recursos para generar impacto en aquellos más vulnerables.

Los municipios que conforman la Mancomunidad Trinacional Fronteriza Río Lempa –MTFRL- ubicados en la Región Trifinio, presentan diferentes características y condiciones socio demográficas. Se cuenta con grupos poblacionales en condiciones de “Baja vulnerabilidad a pasar hambre”, quienes poseen condiciones de desarrollo considerable; los que presentan “Media vulnerabilidad a pasar hambre”, aquellos municipios productores de granos básicos; así como grupos poblacionales con “Muy alta vulnerabilidad a pasar hambre”, enfocado en los municipios productores de café, quienes que además de ser dependientes por no poseer tierras propias, mecanismos efectivos para enfrentar plagas como la “Roya” ni empleos que garanticen la cobertura de sus servicios básicos, quedan totalmente a la deriva y deben ser sujetos de acciones inmediatas y urgentes.

El reto cada año es que estas personas que se encuentran en los lugares más recónditos del planeta, puedan disfrutar de su derecho a una alimentación adecuada, al contar con condiciones de seguridad alimentaria y nutricional.   Para ello, debe existir inclusión social, participación, equidad, empoderamiento y otros principios de derechos humanos, porque al final de todo también son humanos.

Los retos para alcanzar la erradicación del hambre no son pequeños ni pocos, pero hay voluntad política y acciones encaminadas a mejorar las condiciones de aquellos que diariamente deben enfrentar hambre. Esperemos que con el reconocimiento de este día tan importante, permita que cada día sean menos las personas en vulnerabilidad y que continúen disminuyendo.

 

Por: Oscar W. Rivas Vega

Técnico Trinacional en Participación y Promoción de la SAN

Mancomunidad Trinacional Fronteriza Río Lempa